Rafaela (De nuestra agencia)El siniestro ocurrió poco después de las 15 de ayer en un galpón de la planta industrial de la empresa Foti Manufactura Argentina de Pólvoras Sociedad Anónima (Fomapsa). Dos operarios murieron en el acto, un tercero pereció en horas de la madrugada y otro permanece en estado reservado.
El predio de la fábrica se encuentra ubicado a la vera de la ruta 34, dos kilómetros al norte de la ciudad de Rafaela, en una zona despoblada, por lo cual la explosión no afectó construcciones vecinas.>
Fomapsa se dedica a la producción de pólvora negra para uso militar, pirotécnico y minas. Asimismo, la compañía produce cordones detonantes y mechas.>
Según la información proporcionada por el juez de Instrucción Penal, Dr. Osvaldo Carlos, horas después, en el mismo lugar del hecho, el siniestro se produjo en un galpón donde cuatro obreros operaban una prensa hidráulica, utilizada en la fabricación de mechas.
Por causas que se tratan de determinar, imprevistamente, se produjo una explosión que derivó en un incendio y el posterior desprendimiento del techo y la mampostería, circunstancias que ocasionaron la muerte de dos de los trabajadores.>
La posibilidad del estallido fue advertida, instantes antes, por los otros obreros quienes trataron de escapar del escenario, pero, igualmente, fueron alcanzados por el fuego, y resultaron con quemaduras de consideración, que ocasionaron la muerte de uno de ellos esta madrugada; siendo de suma gravedad el estado del cuarto operario involucrado.>
Horas más tarde, el incendio fue sofocado por personal de bomberos, debiéndose recurrir a una máquina excavadora para remover los escombros y rescatar los cuerpos de las víctimas fatales.>
Las personas fallecidas en la planta fueron identificadas como Alcides Rodríguez de 28 años y Héctor Ambra, de 62, en tanto que David Spósito, de 20 años, dejó de existir, en las primeras horas de hoy, en el sanatorio Británico de la ciudad de Rosario. El otro accidentado, Guillermo Sosa, de 24 años, permanece en el mismo nosocomio con quemaduras de tercer grado en el 80 % de su cuerpo, siendo su estado de pronóstico reservado.
Ni bien la noticia tomó estado público, se vivieron momentos de angustia en la puerta de firma con el arribo de familiares de los operarios que se encontraban dentro de la planta al momento de la explosión, deseosos de conocer la suerte corrida por sus seres queridos.>
Con el paso del tiempo, se multiplicaron las escenas de angustia ante la eventual aparición de nuevos cuerpos bajo los escombros, situación que no se produjo.
Una vez retirada la escoria producida por el derrumbe, se permitió el ingreso de los allegados a las personas fallecidas para el reconocimiento de los cadáveres, lo que derivó en momentos de profunda consternación cuando entre llantos y dolor volvían del galpón siniestrado dando la infausta noticia a quienes los aguardaban en el ingreso de la fábrica. >
Posteriormente, los cadáveres de los infortunados obreros fueron remitidos, por orden judicial, a la morgue para ser sometidos a las autopsias que determinarán las causas de sus muertes.>
El juez Carlos caratuló la causa como homicidio culposo y lesiones graves ante la presunción de un accidente o de impericia, al aguardo del resultado de las pericias.
A este efecto, en la mañana, efectivos de la Brigada de Explosivos de la UR 5, realizaron un relevo fotográfico del lugar, que será adjuntado al informe que se remitirá al Juzgado que interviene en la causa. Para la tarde se aguarda la llegada de expertos de Gendarmería Nacional para llevar a cabo la investigación técnica del siniestro. >
Cabe destacar que en el año 2005, en la misma planta, se produjo una situación similar, aunque de menor magnitud, que no trajo consecuencias en cuanto a la integridad física de quienes desarrollan tareas en el lugar, aunque sí alarma en la población.>